miércoles, 18 de mayo de 2016

Impresiones de Eurovisión 2016

¡Hola!

He querido dejar unos días para reposar sentimientos y ver también cómo afloran otros dentro y fuera de la comunidad eurofan tras celebrarse el pasado 14 de mayo la 61ª edición del Festival de la Canción de Eurovisión. Con esta entrada pretendo mostrar mis impresiones sobre varios asuntos clave en general del certamen y también otros asuntos concretos de esta edición. Aprovecharé también para responder a ciertas críticas que salen fuera y dentro del propio organismo.


Lo primero de todo, admitir que ésta es la primera vez que voto y que lo hice por Ucrania. Y es que la actuación de "1944" en la voz de Jamala fue simplemente sublime, por sencillez pero son sentimiento, identidad y verdad en cantidades ingentes. Tenía otras favoritas las semanas previas a las semifinales, pero a la hora de la verdad, cuando tienes que elegir una de las 26 canciones que has visto y escuchado, no pude evitar elegirla a ella. Esto es lo que hay que entender cuando uno se presenta a un concurso, sólo gana uno.
Aparte de esto, y con respecto al resto de la gala, fantástica, como bien nos tiene acostumbrados la SVT sueca. La final en general me pareció muy amena y divertida en cuanto a guión, algo de agradecer para quienes nos gusta seguir cada detalle del certamen. Me gusta que se muestre esta imagen cada vez más más internacional, abierta, atractiva y competitiva musical y televisivamente hablando, a pesar de que yo, como fiel defensor de la diversidad de Europa (y como objetivo principal por el que se creó este concurso), admita que se pierde esa identidad propia de cada país. Y es que este año tan sólo Italia (con el segundo estribillo en inglés) y Francia (con todos ellos) y la ganadora Ucrania (al contrario, estribillo en tártaro y el resto de la canción en inglés) eran los finalistas que no utilizaban el idioma de Shakespeare, lo cual es una auténtica pena.
Entrando a valorar la actuación de España, sólo puedo decir que enhorabuena al equipo que ha trabajado duro por esta candidatura. Este año se ha apostado por algo moderno, actual e internacional y, aun sin convencer tanto como se esperaba, al final merece la pena por la ilusión derrochada las semanas previas donde el intento se ha valorado muy positivamente. Es una pena, efectivamente, que de nuevo otro año más no hayamos dado en la tecla acertada, pero hay que tener en cuenta que hay 26 canciones en liza y que esto es un concurso musical, es decir, se juzga subjetivamente el arte propuesto durante tres minutos de cada país. Tenemos por tanto que entender, humildemente, que "no a todos les puedes gustar siempre".
Después habrá que añadirle factores como la iluminación del escenario, la realización de cámaras, cómo se ve en pantalla, los vecinos que participan y miles de factores que ayudan o entorpecen pero que son absolutamente complementarios. Es decir, se juzga una canción, y al final del desfile de 26 piezas, unas te gustan más que otras por diferentes razones, pero es eso lo que se valora, la canción. En este sentido, mi más profunda admiración a Barei por sus sinceridad y honestidad al compartir precisamente esta reflexión: "el (buen) trabajo está hecho, más no se puede hacer". Y tiene toda la razón del mundo esta mujer a la que le deseo todo lo mejor a partir de ahora.
Os dejo aquí las declaraciones de Barei instantes después de finalizar el certamen:

El propio Federico Llano, Subdirector de Coproducciones y festivales de TVE, hacía unas declaraciones minutos después de finalizar el festival en las que se mostraba orgulloso del trabajo realizado por Barei y lamentaba el mal puesto conseguido. Aprovechaba para no asumir su responsabilidad como cabeza visible de la delegación año tras año y culpaba al sistema de votación de la catástrofe, diciendo que "sirve para determinar claramente el TOP 10 pero no el resto" pues penaliza a los países que no están en esa selección de favoritos de cada país. El hombre tiene razón, ya pasó lo mismo el pasado año con Edurne (que habría terminado 11ª para el televoto y 15ª para el jurado, obteniendo así una media más elevada que la 21ª plaza obtenida oficialmente), pero me parecen más excusas de tirar balones fuera que otra cosa.
A raíz de esto se me ha ocurrido hacer un experimento aprovechando la transparencia con que la UER nos deleita desde hace unos años publicando los resultados tanto de los jurados de cada país como del televoto. He aquí pues un estudio comparativo (que puede verse también online) de cómo cambiarían las posiciones según el sistema que se escogiera:
(click en la imagen para ver más grande)
Explicando más claramente tanto número, básicamente he ordenado los 26 países finalistas según dos formas: La primera de ellas la he denominado "MEDIA RANK" y se basa en tener en cuenta los TOP26 de todos los países, tanto del jurado (que sería el 50%) como del televoto (el otro 50%). La otra poción la he llamado "MEDIA PUNTOS" y sigue el mismo concepto pero solamente tiene en cuenta a los países que reciben puntos por parte del jurado (de nuevo al 50%) y del televoto (también 50%). Este segundo método es el que se utiliza actualmente en el festival.
Con la primera de las fórmulas se obtiene de forma más ajustada la realidad de las posiciones, por así decirlo, al tener en cuenta el orden de preferencia de las 26 canciones por cada país (además de estar separadas equidistantemente por un punto cada una de ellas), mientras que con la segunda sólo se tienen en cuenta a entre 10 (si los 10 más votados por el jurado de un país coinciden con los 10 más votados del público) y 20 países (si son completamente diferente los TOP10 de jurado y público), sin contar el hecho de que los dos más votados reciben 2 puntos más (y no uno) que el siguiente país preferido.
Las diferencias son mínimas para el TOP10, eso sí, teniendo en cuenta que habría ganado Australia indiscutiblemente al tener la mejor media en los ránkings del jurado y del televoto (y recibir por tanto bastantes puntos de ambos). Se aprecia también cómo saldría beneficiada especialmente la candidatura española, mientras que Serbia y Malta serían las más perjudicadas por la polaridad del voto, es decir, por gustar mucho al público pero poco al jurado (caso de Serbia) o viceversa (caso de Malta).
Precisamente este año al presentarse por separado las preferencias de los jurados de cada país y los del público europeo en su conjunto se ha podido ver más claramente esta polaridad de gustos entre jurados y público. Y mejor no hablar de las afinidades de cada país (dicho de otro modo, el voto vecinal que también y sobre todo practican desgraciadamente los jurados y no tanto el público), porque han quedado todos desenmascarados con este nuevo sistema.


P.D.: Después de la reflexión de nuestra representante y que comparto íntegramente sólo puedo decir que este estudio es lo de menos, que nunca en ningún otro evento eso de "participar es lo importante" es profundamente cierto, y no creáis que me doy por vencido, simplemente lo pienso honestamente. ¿Qué os ha parecido la edición de este año? ¿Y qué opináis de la posición de España y las declaraciones de Barei y de Llano? ¿Cuál creéis que es el sistema más justo para todos?

¡Cuidaos!