martes, 22 de septiembre de 2015

#NantesYDespues II: Aclimatación

¡Hola!

Apenas diez días de mi llegada a Nantes quiero escribir una nueva entrada en la serie #NantesYDespues para contaros un poco mis primeras impresiones de varios temas ahora que ya voy acostumbrándome un poco mejor a este nuevo ritmo de vida.


En primer lugar, la "bonne installation" que todo el mundo me deseaba los primeros días ya está hecha: ya me conozco el barrio y sus tiendas y supermercados; cuánto, dónde y cómo pagar y utilizar el transporte público para desplazarse por aquí; he tenido ya varias clases en la escuela de francés; y ya empiezo a odiar el maldito y siempre incierto tiempo meteorológico de aquí. Pero vayamos por partes.
Con respecto al piso de Nantes donde vivo, bastante bien, pues en 15 minutos en bus o bicicleta estoy en el centro de la ciudad. Lo que me apena es que, al no ser la residencia habitual sino que estamos aquí durante el curso escolar, la comida es bastante limitada (tranquila mamá, que no paso hambre) en el sentido de que no hay una gran despensa de comida para coger lo que quieras, pues las compras se hacen para esos cinco días y siempre en función de lo que el padre vaya a estar esa semana, ya que debido a su trabajo pasa bastantes jornadas seguidas fuera de la región.
Todo esto lo digo porque en realidad mi familia de acogida vive en una casa en el campo, con un jardín enorme (con piscina, huerto y lago incluido), a 30 minutos en coche de aquí. Esto hace que no haya lavadora, por ejemplo, pero afortunadamente puedo utilizar la que sí tienen en su casa de campo y así ahorrarme lo que vale una lavandería aquí (algo bastante común y que ya os contaré más adelante). Para ver estos dos emplazamientos podéis echar un ojo al vídeo en el os lo muestro todo.
Al estar como "au pair" el techo y la comida me la proporciona la familia, por lo que no debería de usar los supermercados ni tiendas de alimentación. En mi caso, si hay algo que quiero específicamente se lo comunico al padre, que es el que también pregunta antes de hacer la compra de la semana. No obstante, siempre hay alguna cosa que se te olvida o te encaprichas, para lo cual hay en esta zona bastantes supermercados, de muy distintos tipos y presupuestos. Aunque tienen unos horarios y unas formas de comer diferentes al modo español, algo de lo que hablaré más adelante también, la verdad es que me estoy sorprendiendo a mí mismo de lo bien que me he adaptado a la "cuisine française" ya que de momento todo está buenísimo. Y eso que el primer día ya les confesé que ni bebo vino ni me gusta el queso, productos muy apreciados aquí....
Hablando ya del transporte público TAN, como digo, pasa cerca del piso una línea de bus que lleva hasta el centro y cuyo viaje cuesta entre 1,45€ (si compras 10 tickets en los cajeros que hay en las paradas), 1,65€ (si sólo compras uno) o 2€ (si pagas en mano al conductor). Quizás es cierto que es algo más caro que en España, pero tampoco me parece excesivamente superior, además de que no tengo referencias de lo que cuesta en diferentes ciudades españolas. Todos los tickets y abonos por sectores permiten un trasbordo en menos de una hora y puedes usar tanto buses como tranvías como navieras (barcos que cruzan los dos ríos de la ciudad allí donde no hay un puente cerca).
Sobre la ciudad quiero preparar un vídeo específico mostrándola toda ella, pues, aunque ya he visitado bastantes cosas, me faltan algunos lugares por conocer y seguramente hasta dentro de unas semanas no vea la luz dicho vídeo en mi canal, al que quizás le acompañe una entrada en este blog. De momento sólo diré que me está pareciendo preciosa y super interesante y dinámica para hacer cosas siempre.
La escuela de francés a la que voy se llama "Francophonie" y, al haberme decidido por la familia ya a finales de julio, cuando la matrícula para el curso de francés en la universidad ya estaba cerrado, es un centro privado que está a media hora entre bus al centro y tranvía hasta allí, pero hay un ambiente muy agradable y coloquial. Excesivo, de hecho, en algunas ocasiones, aunque valoro mucho el hecho de que sean grupos de máximo 10 personas y que la mayoría seamos estudiantes de varios países que estamos como "au pairs" aquí. Lo malo de este asunto es que hay sólo tres niveles y no seis, pues agrupan al A1 y A2, al B1 y B2 y al C1 y C2 en un mismo nivel y clase, lo cual hace que esté un tanto desproporcionado.
No puedo finalizar esta publicación sin mencionar la maldita y caprichosa meteorología que existe aquí, donde los "éclercies" (primera palabra nueva que aprendí en el curso de francés, no podía ser otra) están siempre amenazando cualquier plan. Es por eso que no puedes dejarte influenciar por esta nubosidad variable que nos acecha todos los días, donde llueve y sale el sol alternativamente cada 15 minutos. La gente de aquí ya está acostumbrada y hace su vida normal, simplemente lleva paraguas siempre o una capucha en su abrigo para cuando comienza a llover, y yo ya he aprendido la lección y siempre salgo con mochila y un abrigo o una capucha bajo la que guarecerme.


P.D.: En sucesivas entradas iré desgranando mejor cada parte para hacer publicaciones más temáticas que me permitan explayarme mucho más. ¿Ha habido algo que os haya gustado de lo que habéis leído? ¿Y algo que no? ¿Os veríais capaces de emprender esta experiencia por un tiempo?

¡Cuidaos!

jueves, 10 de septiembre de 2015

#NantesYDespues I: Preparativos

¡Hola!

Con esta publicación bajo el título de #NantesYDespués doy comienzo a esta serie de entradas que quiero hacer acerca de mi aventura de cómo me desenvuelvo trabajando como "au pair" en esta preciosa cuidad de Francia. Me servirá para clasificar y ordenar más clara y sencillamente el contenido que quiero ofrecer centrándome en contar exclusivamente consejos, anécdotas y demás vivencias que experimente durante mi estancia.


Este primer capítulo tenía que tratar inexcusablemente de todos los preparativos previos al viaje que he tenido que hacer hasta ahora, y más después de que fueran varias las personas que me preguntaron sobre cómo había llegado hasta aquí.
En primer lugar quise conocer bien lo que significa ser "au pair", ya que una cosa es la opinión que yo tenía de esta pseudo ocupación y otra la realidad, cosa que creo bastante necesaria para saber si realmente es estro lo que estamos buscando. Para ello recurrí tanto a una amiga de mi entorno que ya contaba con esta experiencia y también a vídeos en YouTube y entradas en blogs de otras personas que ya habían tenido la oportunidad de vivirla.
Después de esto, más decidido aún tras ver lo positivo y lo negativo dentro de las muchas peculiaridades e individualismos particulares de cada persona, familia y país, me inscribí en la página AuPairWorld.com gratuitamente y me dispuse a escribir mi perfil ofreciéndome como "au pair". Antes de dar con ella encontré varias agencias particulares que cobran por esta interconexión entre familias y personas interesadas en trabajar de "au pair", opción que descarté al instante al existir estas otras opciones sin coste alguno.
Al principio era yo el que buscaba familias pero enseguida, a los dos o tres días, me empezaron a contactar familias que decían estar interesadas en mí. Algo de culpa (quiero pensar) debió de tener el hecho de que escribiera mi perfil en tres idiomas y contara varias cosas de mí, sin exagerar nada pero tampoco ocultando ni evitando vender las bazas que potencialmente podría tener para el puesto. En esta página en concreto te piden como datos básicos tu nombre, edad, idiomas hablados y país de residencia, además del país al que te gustaría irte para ayudarte en las búsquedas y preferencias de familias de acogida. Aparte de esto, es muy importante, como he dicho antes, rellenar las tres secciones que hay en tu perfil: un breve texto a modo de introducción con la leyenda "Querida familia", una sección donde te piden que te describas como persona, y una parte final donde te preguntan por qué quieres ser "au pair" y qué ofrecerías si fueras ele elegido por una familia.
Además de esto también hay una sección a modo de test donde se te pregunta si eres fumador, si tienes experiencia previa con niños, si conduces, etc.
Un error que cometí (o no, cuando conozco de verdad a la familia lo sabré bien) fue cerrar el trato con una familia de acogida sin haber hablado fluidamente con ella ni habernos conocido bien, quizás demasiado pronto. Todo el mundo recomienda que antes de decidirse por una familia se hable con ellos, que os conozcáis, que preguntéis y respondáis mutuamente todas las dudas para estar seguros de que la acogida va a ir genial. En mi caso ya digo que hablamos apenas tres veces por teléfono (y más por unas dudas tontas que yo tenía y también para que la madre me hiciera su test de rigor) y enseguida cerramos el trato. A mí me interesaba una familia que viviera en una ciudad relativamente grande de Francia y que a poder ser solamente tuviera un/a hijo/a y ya de una edad suficientemente mayor como para poder también entablar una conversación con él/ella, pero evidentemente esos fueron mis criterios de búsqueda y aquí entra ya la preferencia de cada persona por buscar más niños o que éstos sean más pequeños.
Enseguida pues me mandó el contrato base que puede descargarse en la misma página web anteriormente citada rellenado por su parte para que se lo reenviara ya firmado, todo por e-mail y muy rápido y muy bien.
Y a partir de aquí ya sólo queda hacer las típicas gestiones de cualquier viaje en cuanto a la ropa, la maleta y el billete de avión se refiere, prestando especial atención al tema médico: hay que llevarse la Tarjeta Sanitaria Europea. Si no la tienes es mejor hacérsela para que fuera de España te cubra la propia Seguridad Social como hace con los estudiantes Erasmus (al fin y al cabo estará como estudiante en ese país, pues también irás a clases del idioma nativo, una de las reglas indispensables para ser "au pair"). A propósito de esto, en mi caso la familia me buscó la academia de idiomas a la que iré, y de hecho esto suele ser lo normal ya que ellos conocen mejor sobre el terreno las opciones que hay para que recibas clase, pero si no es así no está de más incluir esta pregunta para hacérsela a la familia de acogida.
Poco más que decir sobre los preparativos realizados, ya que básicamente son estos que he mencionado. Conforme se acerque la fecha del vuelo es bueno contactar de nuevo con la familia para recordárselo y especificarles cuándo y dónde llegas, pues en algunas ocasiones alguien va a buscarte a la estación o aeropuerto.


P.D.: Por mi parte, como ya he dicho, seguiré redactando entradas como ésta bajo este título para ir guardando fácilmente todas mis vivencias como "au pair". ¿Me he dejado algo en el tintero? ¿Hay alguna duda sobre lo que hacer? ¿Os he animado más a intentarlo después de leer esto?

¡Cuidaos!